foto_nutricion_trastornos trastornos alimentarios 
 

Los principales son la obesidad, anorexia, bulimia, trastorno por atracón y síndrome de alimentación nocturna.

Salvo en muy pocos casos de obesidad genética, los factores emocionales tienen una gran importancia tanto en el origen como en el mantenimiento de estos trastornos. Una personalidad perfeccionista, insegura, impulsiva o la falta de autoestima pueden derivar, al atravesar una época estresante o una etapa que conlleva ansiedad, como la pubertad, en un trastorno de la conducta alimentaria.

Para prevenir este riesgo, es importante que los niños y adolescentes tengan pautas correctas de alimentación (en el origen siempre hay una malnutrición), que tengan una autoestima positiva y que sean capaces de afrontar posibles carencias afectivas.

La Nutrición Ortomolecular proporciona a cada persona los nutrientes necesarios para que la producción de neurotransmisores sea correcta y reducir así la ansiedad, la irritabilidad y la compulsión por la comida.

La Sofrología ayuda a construir un correcto esquema corporal, una autoestima positiva y un mayor autocontrol. 

En caso de haberse instaurado ya el trastorno, además de trabajar para restaurar los anteriores puntos, habrá que apoyar la absorción de nutrientes y el drenaje de toxinas con neuroestimulación y será imprescindible tratar el malestar emocional que siempre está en el fondo de estos problemas para evitar recaidas.