Infertilidad
Viernes, 19 de Agosto de 2011 19:18

 Las cifras de la infertilidad tanto masculina como femenina, van en aumento. Las causas principales son varias: la postergación de la maternidad, la menor calidad del semen por factores medioambientales y el estilo de vida.

 

 

Las consecuencias son también diversas: a nivel particular genera sufrimiento, ansiedad, alteración de la vida sexual, un gran costo personal y económico en largos y duros tratamientos de fertilidad y reproducción asistida, frustración en caso de no obtener resultados (en dos tercios de los casos) y a veces, un alto precio en salud. A nivel social, el envejecimiento poblacional, un gasto enorme de la sanidad pública y un inasumible aumento de embarazos múltiples que ponen en riesgo la vida o al menos, la calidad de vida presente y futura de muchos bebés.

Es bien conocido que la ansiedad por lograr un embarazo contra-reloj, genera a su vez más ansiedad, creándose un círculo vicioso que hay que romper tratando en primer lugar, de controlar, en ambos miembros, el estrés que la presión (familiar, social, de la pareja, etc.)conlleva y que, a veces, puede llegar a desestabilizar tanto la salud, como la propia convivencia. Son muy frecuentes los casos en que tras optar por una adopción, se produce un embarazo largamente deseado.   

También hay que corregir (siempre en ambos) los hábitos incorrectos de alimentación y estilo de vida que alteran el delicado equilibrio del sistema hormonal: la endometriosis, ovarios poliquísticos, fibromas, hipotiroidismo, etc. pueden dificultar o impedir un embarazo. De la misma manera, el déficit o exceso de grasa y la acumulación de toxinas son factores determinantes que pueden regularse para conseguir un cuerpo más sano antes de intentar un embarazo.

Y , por último, hay que proporcionar a la pareja, la ayuda necesaria a nivel psicológico para asegurarse de que realmente ambos desean un hijo y no hay un rechazo inconsciente al embarazo provocado por los miedos o inseguridades que todo cambio produce.